jueves, 21 de septiembre de 2017

Llega el otoño



No ha hecho más que a vislumbrar el otoño y al salir de casa me he encontrado con una marcha ciclista de todos los colegios de alrededor  para conmemorar que estamos dentro de la semana de la movilidad y que hoy es un día muy especial de cara a la recuperación de la ciudad para los peatones ¡cuántos años de lucha! Están siendo unos días en lo que todo vuelve a funcionar de cara al curso que comienza: recupero el ritmo de las distintas tertulias literarias en las que participo, de las que espero seguir aprendiendo para una mejor transmisión de los asuntos en los que me aventuro a escribir. El viernes 29 me espera Álvaro Villa André y su nuevo libro Agrandamundos, del que tengo mucho que contar en sucesivas entregas y del que estoy disfrutando con su lectura. Digo me espera, porque tengo el placer de presentarlo en La Corrala de la Calle San Luis por el conocido barrio de El Pumarejo de Sevilla. Se ultiman detalles para que en La Casa de las Sirenas demos comienzo nuestras tertulias literarias en las que departiremos sobre lo divino y lo humano en torno al mundo de la Literatura. El libro de relatos, Una parada obligatoria, figura en la parrilla de salida de varios club de lecturas, tan solo a falta de ir confirmando fechas para que, una vez más, le demos oportunidad a esos personajes agazapados entre sus páginas, para que demuestren el porqué de su existencia. Atrás quedaron los cines de verano, las sesiones de yazz en la Cartuja, las noches de flamenco en el Parque del Alamillo y el sopor de las noches del Sur. Ahora es otro tiempo, ahora comienzan a caer las hojas y se nos encienden todas las alarmas porque esto se acaba, cuando nos demos cuenta están las luces adornando las calles. En realidad tampoco hay tanta prisa: disfrutemos nuestro día a día, que es la mejor medicina para sentirnos vivos. Bienvenido el otoño y bienvenidos todos a esta página donde espero seguirles entreteniendo.

martes, 12 de septiembre de 2017

El día que fuimos a El Burgo




EL BURGO
11 de Octubre de 1996
Luego de tres largos años de ausencia, se inicia para mí una salida de fin de semana donde partimos desde Sevilla E., P. M. y yo, cargados de gente y equipaje, para recoger en el camino a M. G. y sus hijos.
El viaje es relajado hasta Ronda, donde se inicia un rosario de curvas que nos adentra poco a poco en unas cumbres desoladas y pedregosas, cuya vegetación nos da idea de la proximidad de la Sierra de las Nieves. Ascendemos hasta el Puerto del Viento (1190 m) para ir aproximándonos hasta el poblado, en el cual teníamos el contacto que habría de llevarnos hasta la Fuensanta, nuestro lugar de destino.
Un predispuesto motorista nos precede a los tres cuando el manto nocturno y el frío nos dicen lo que nos espera. A poco más de un kilómetro llegamos a un desvío de tierra, tragamos polvo por un tubo y llegado el momento nos llevamos una desagradable sorpresa, ya que todos esperábamos un refugio perdido en medio del monte y de repente nos encontramos con una multitud de coches aparcados al borde del camino, propio de un merendero de fin de semana. En medio del desaliento y de la noche descubrimos que hay agua –se oye-, tiendas de campaña y muchos árboles.
Cuando tomamos posesión de la casa, comienza a cambiarnos el semblante, puesto que nos hallamos una gran cortijada, adecuada como zona recreativa, pero que nos proporciona la independencia suficiente como para poder estar a gusto.
Una gran chimenea preside el rústico comedor y no tardaríamos mucho en comenzar a ahumarnos. Visita por todas las dependencias –la segunda planta se destina a dormitorios-, mochilas y bultos por todas partes hasta que poco a poco nos vamos situando y nos sentamos todos alrededor de la mesa para comernos la primera tortilla de patatas.
En el exterior descubrimos que la gente se lo monta alrededor de la candela, que tenemos que compartir los servicios y que el agua está fría como el carámbano. Como mascota, en esta ocasión figuraba “Chuti”, fiel amigo lanudo de P. M. Terminada la cena nos queda como fin de fiesta volver al poblado para recoger a R. y su “pontia”. Comienza así una especie de juego de gato y ratón hasta que finalmente el habilidoso compañero da con nosotros en medio de la oscuridad.
Como la noche estaba fría resulta algo movidita porque no todo el personal llevaba buenos sacos para aguantar el tirón, pero se consigue descansar, dentro de un orden, que en definitiva es de lo que se trataba.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Donde no corre el aire



Dónde no corre el aire
1
TEMA DE ORFEO
Siento temor
de releer lo que ya he escrito.
¿Cómo voy a  volver
sobre las pisadas del tiempo,
destejer el tapiz tramado
con tanto miedo a las figuras
que iban revelando los hilos?

Ahora cuando ya viven
su existencia ajena a mis ojos,
en ese país o desierto
sobre el que se ha parado el sol.
¿cómo inmiscuirme en sus ritos
insospechados que tal vez
sólo pretenden desterrarme?

Siento temor
de hallar lo que había perdido,
de encontrarlo entre las grietas
-visibles sólo para mí-
que forma el envés de los versos-
¿Quién me asegura que más tarde
podré olvidar los gestos hostiles
-o tal vez demasiado leves-
que deje convertidos en lluvia
que nunca acaba de caer,
en raíces hambrientas
que bien podrían devorarme?
2
AUNQUE LE PREGUNTE AL AIRE
Miro al aire y se convierte
en una calle invertida,
que se transforma en un río
de libros, rostros, pañuelos,
que se pone en pie y se vuelve
esbelta torre que sube
y se troca en arcoíris,
que se transmuta en escala
por la que desciende una
luz vertical y amarilla
por la que camina -y cierro,
para no cegar, los ojos-
y ya no lo vuelvo a ver,
aunque le pregunte al aire.

3
CUANDO TE QUEDAS SOLO
Cuando te quedas solo eres espejo
de lo que fuiste
                           una mañana
contemplada desde el balcón
entornado, unos pasos
armoniosos que no has seguido
para no derramar tu gozo;
unas cuantas palabras
que te cambiaron más que el tiempo;
una mirada que se ahogó
como luz en tus venas;
un viaje que nunca querías
terminar, tu alma ausente
de lo que te esperaba
al quedarte tan solo.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Uno de Septiembre



Estas tormentas de verano que nos llegan  aquí por el Sur, refrescan el ambiente y nos alejan de esos humos que venimos respirando desde hace meses.


Los caballos se habitúan tanto a la abundancia de agua, que cuando les falta se cambian la piel por la de las ranas y se pasan todo el día con los cascos en remojo.


Llega la tarde y al ponerse el Sol se disfruta de unas puestas -menos mal- de las que hacen época. Las marismas son zonas propensas a esta posibilidad.


 
Y luego de tanta agua los ríos se muestran generosos y ofrecen verdor a los habitantes de sus riberas. En este caso estamos en Pomarâo, justo donde el Chanza se encuentra con el Guadiana, recreándonos en ese puente, tantas veces soñado, que hace que españoles y portugueses estemos mejor comunicados. Seamos ingeniosos y aprovechemos esta oportunidad que nos ofrecen estos tiempos.

jueves, 24 de agosto de 2017

Verano lector



 EL AMOR Y LOS ÁNGELES.- Rafael Alberti //Colección sur/editores//
Libro editado por la Embajada de España en Cuba y de cuya selección de poemas se ha encargado su hija Aitana Alberti. Estamos ante una joyita de la literatura en todos los sentidos: por la presentación de libro, por los prologuistas, por el cariño con que se nota se ha llevado a cabo la selección y porque de esta manera se puede conocer al autor en toda su dimensión puesto que no faltan ni siquiera algunos artículos en las páginas finales que hacen alusión a aspectos personales relacionados con el amor.  Comienza con El ángel del alba:
APARECISTE un día en el vallado/de una luna de agosto tempranita.
Continúa con El ángel gongorino; RUBIOS, pulidos senos de Amaranta,/por una lengua de lebrel limados./; El ángel de las nieblas: A TRAVÉS de los siglos,/por la nada del mundo/; Los ángeles tonto: ¿TIENE usted el paraguas?/Avez-vous le parapluie?/; Los ángeles crueles: EL REY. ¿Casilda, tú en la mazmorra?/¿Cómo tú entre los cristianos?/; El ángel nostálgico: SE equivocó la paloma./Se equivocaba/; El ángel en vilo: AMOR, deja que me vaya,/ déjame morir, amor/; El ángel erótico: CÁNTICO de cánticos. /Cantar de cantares/; El ángel profano: -MONSEÑOR, ya lo sabe./-No es posible, señora/ y El ángel biógrafo, que abre con Ascensión y Metamorfosis. Una gozada, ya digo.


 MARUJA MALLO.- Shirley Mangini // Circe//
Maruja Mallo y la vanguardia española es un retrato perfecto de aquella España de principios de sigloXX hasta bien pasada la guerra civil, y sobre todo de cómo vivían los intelectuales del momento. Desconocía el devenir de esta mujer que sin duda se salía de los modelos de la época. Me llama la atención su relación con los poetas de la Generación del 27 y cómo influyó en su obra. Está faltando una buena película sobre aquellos momentos, con todos ellos, al menos yo, no recuerdo ninguna. Una vida tan excitante y llena de tantas emociones no tenía más remedio que ser productiva cuando hay un artista de por medio. Ha vivido muchos años, cosa también rara para vidas así, pero eso hemos ganado el resto de la Humanidad porque ha dado lugar a que desarrolle una obra más extensa. El libro me parece que está muy bien escrito y muy bien documentado, así que la elección de las chicas del club de Lectura Alféizar ha sido muy acertada.


CUENTOS FANTÁSTICOS.- Franz Kafka // Brontes//
Estamos ante un libro de bolsillo que recoge textos conocidos y leídos en otras colecciones, como el caso de En la colonia penitenciaria o Un médico rural, junto con otros para mi desconocidos como es el caso de La muralla china —al más puro estilo kafkiano— y otros cuentos más breves en los que el autor checo se expresa con toda libertad sobre diversos asuntos. Una nueva oportunidad para adentrarse en la vida de tan singular personaje, según nos cuenta en el prólogo Francesc LL. Cardona. Su corta e intensa vida, su amistad con Marx Brod, su amor por Felice. Como autor de cabecera, lo voy leyendo a sorbitos, en medio de otras lecturas y cada vez que vuelvo a él siempre encuentro algo nuevo, parece como si dependiera del momento que uno lo lee para percibir una u otra sensación. Nunca me cansaré de recomendar su lectura.

viernes, 18 de agosto de 2017

Puenting


La hoja del ficus se desprendió de su base y cayó al vacío describiendo sutiles arabescos. La tórtola desplegó el paracaídas y bajó a buscarla antes de que tocase el suelo. Hizo palanca con sus patas y en pocos segundos la hoja estaba de nuevo en la rama. Fue el puenting más vistoso que una hoja realizaría en su vida.

viernes, 11 de agosto de 2017

Aves nuestras que surcáis el cielo


Milano real
Siempre más dificil de distinguir por la posible confusión con el más común de los milanos -el negro-, presenta una cola profundamente ahorquillada de color castaño. Tiene grandes manchas blancuzcas por debajo de las primarias, que también nos pueden ayudar para su distinción. Aficionado a la carroña, aunque no desprecia los pequeños animales. Con su peso de un kilo en edad adulta, puede llegar a los veinticinco años.
No dejéis de consultar estos enlaces. Son fundamentales para el conocimiento de las aves:
                                         


Cormorán grande
Ave acuática grande de plumaje negruzco. Se posa, erguido en rocas, a menudo con alas colgando y entreabiertas. Nada bajo el agua. Suele volar en línea o formación en V. Cuando seca sus alas al sol, es un buen momento para acercar nuestros teleobjetivos a su peculiar anatomía.
                                              

Ánade real
Más conocido como pato real, es muy abundante por los estanques y remansos de agua, presentando una clara diferencia entre el macho y la hembra. Es muy vistoso y al estar tan cerca del hombre se le puede ver con las crías con frecuencia puesto que anida en la maleza que está cerca del agua.
                                            


Andarríos chico
Para las fechas del año en la que nos encontramos es buena época, dado que en la orilla del mar o de las riveras se le suele encontrar. Se distingue por sus partes superiores de color pardo oliváceo y por sacudir constantemente cabeza y cola. Al levantar el vuelo emite un piído penetrante.
                                             

miércoles, 26 de julio de 2017

Hay un ángel



Hay un ángel en mi memoria
que evita pisar la débil tabla
a dos melosos querubines.
Colgaba en la cabecera con alcayata dorada.
Antes de hundir mi aguileña prominencia
en la nube de los sueños,
pensaba en su candorosa mano,
medio siglo después, otro ángel,
susurra por el dintel curvado
de mi cama, dos palabras, una frase,
un gesto, nada,
hasta que mis rendidos párpados
cuelgan el cartel de cerrado.
Entre tinieblas despierto librando
feroz combate
y en la arboleda pronto distingo
el áurea, las dos alas, el tull azulado
              y me sonríes
y me cuentas y te cuento
te distraes con los zapatos
hace calor y ni los pájaros
quieren salir esta tarde.
Aquel ángel ya no sé
si aún paga el ierrepeefe
pero éste que ahora vela
tan cerca de mi almohada,
sigue en situación activa
y tiene en regla los papeles.
Podéis repicar
                      ciconias.

jueves, 20 de julio de 2017

Mis fotos favoritas


Enfrascado en la lectura de Germinal, la obra de Zola, contemplo esta imagen, tomada de un cartel de Riotinto


  y se me erizan los vellos ¡qué gran semejanza con los agujeros negros del espacio! Casi prefiero centrarme en aquellas chumberas del camino,
 
 que evocan mi niñez cuando descubría la incomodidad de su recolección,


o en esa rana distraída, que contempla la vida de una manera distinta: ahora me asomo, ahora me sumerjo.


 ¿Y de las basuras incontroladas, qué decir? Ni carteles, ni multas: civismo, educación para la ciudadanía. Dichosa política.

 Mejor me asomo tras una tapia para descubrir una pequeño charquito, que es un remanso de paz ante los rigores del verano,


y puestos a asomarse, una cristalera envidiablemente conservada, allá en Tánger, me permite llegar hasta la finas arenas de

 Costa Ballena, en Rota, donde no sé por qué, se me antoja una revelación la similitud del nombre de la playa con la imagen tomada en una tarde de verano.

jueves, 13 de julio de 2017

Voz primera



Premio Barro de Poesía de 1981
Colección Vasija, 16

Selecciono estos tres poemas
1
Llevaba veinte años masticando
angustia a angustia
la savia incolora de unos años
eternos
acunando una lágrima
perdida en la pupila
como una idea absurda.
Llevaba veinte rítmicos instantes
encerrada en mi armario
bailando en soledad con la más fea
parte de mi,
jugando al escondite
con mis propios temores y preguntas.
Mi mundo había dado veinte brincos
ante su sombra
sin lograr que cayeras mariposas
azules,
sin atreverse a soñar que parasen
un momento
el incomprensible timo de la vida,
ese hueso sin nada que roer,
ese barranco...

2
Sólo eres mío cuando estás dormido,
completamente mío, sin batalla,
cuando tu piel tendida a mi parece un árbol
que regar con mi sangre.
Sólo llenas de agua mis pupilas
cuando en tus ojos cerrados sueña un niño,
cuando enlazada a tu respiración
espero la mañana.
Sólo eres mío, cuando sin pensarlo
abandonas tu muerte entre mis brazos,
cuando mis labios descubren tus caminos
y te pueden crear.
Y eres más mío cuando estás tan lejos
que el recuerdo es un pozo
y las palabras ciegas
rompen su soledad en las paredes.
pero si abres los ojos, amor,
eres de nuevo tu, lleno de luz
sobre mis lágrimas.

3
Una golondrina
blanca
como un sueño
ronda mis sienes tibias
en silencio.
Se ha dormido el dolor
en mis entrañas.
Anoche vi la brisa en las pestañas
del aire,
y besé el infinito con ternura
de niña,
porque ahora
y siempre
y para siempre
la esperanza aprieta un nombre
entre los dedos:
Tu nombre.

jueves, 29 de junio de 2017

Doñana, una vez más

                                                     Foto tomada de la red
Tantas añoranzas tengo de la franja de mar que va entre Mazagón y la desembocadura del río Guadalquivir, que en estos días he sufrido en el alma la deriva del incendio iniciado en el término municipal de Moguer y que podía haber llegado al corazón de la joya de la corona de Huelva: El Parque Nacional de Doñana. Por fortuna se ha conseguido evitarlo, pero lo que no se ha podido parar ha sido la destrucción de 8.486 hectáreas de matorral y arbolado, que por mucho que la Naturaleza sea sabia, nunca será lo mismo, sobre todo cuando no ha sido ella la que ha provocado el cataclismo.
Mis primeras acampadas datan de un campismo libre, a pie de playa, en medio de una Naturaleza que nos ofrecía todo su esplendor. Conocí desde el camping de Mazagón hasta la misma ensenada donde el gran río de Andalucía se vierte en el mar. Tantos y tantos parajes: el Parador, el Pichilin, Cuesta Maneli, Camping la Estrella, campamento juvenil, camping Rocío, Fontanilla, y ese enorme paseo con las dunas a un lado y la mar al otro... horas y horas de placer y disfrute que en estos días se convirtieron en lágrimas viendo como las llamas lo devoraban todo a su paso incontrolado, como fuego de dragón que buscase llegar hasta las entrañas de su enemigo. Gracias a todas las personas, autoridades y ciudadanos, el mal mayor se ha podido evitar, pero lo perdido ahí queda, con mucha gente afectada en el plano material y también en los sentimientos, que cuentan y mucho en esto de la relación con el medio que nos rodea-
Ahora lo que todos esperamos es que las investigaciones sobre el suceso no queden en saco roto y se de con las verdaderas causas del incendio, que mucho me temo sean las que casi todos sospechamos: la incruenta mano del hombre que sigue siendo dañino cuando se lo propone. Ojalá me equivoque, pero el día que ocurrió y la hora hacen sospechar lo peor.
Termino estas líneas con un canto a la esperanza, para que la Naturaleza -con la ayuda del hombre- haga su trabajo y pronto desaparezcan las cenizas y vuelva el verde a predominar en el ambiente y dentro de lo posible para que se tomen las medidas oportunas para la no repetición de estos acontecimientos.

jueves, 22 de junio de 2017

Visita al río Majaceite

                                                  Foto tomada de la red

Miércoles, 8 de Diciembre de 1993
Después de unos días por Cortes de la Frontera recogimos el último pic-nic de la excursión para encaminar nuestros vehículos hacia El Bosque, lugar de cita con otra tanda de compañeros. Visitamos someramente el Centro de Recepción de la AMA y más tarde nos dirigimos hacia el supuesto río Majaceite, más conocido en los últimos tiempos como río de El Bosque. También se nos advierte en esta ocasión de cuatro kilómetros de recorrido cómodo y así es en efecto, comparado con los enormes desniveles existentes en otras rutas no muy lejanas.

                                        

Vamos cruzando de un lado a otro del río por pequeños puentes levantados al efecto y siempre en dirección hacia Benamahoma. El río, truchero, se muestra pletórico de facultades y no se corta un ápice ala hora de ofrecernos todos sus encantos. Dada la festividad del día, se observan algunos movimientos humanos en ambas direcciones, pero sin llegar a deslucir el espectáculo del agua. La humedad de la zona en sombras contracta, sin duda, con el calor que se percibe cuando llegan los rayos solares. Los árboles de ribera y el matorral variadísimo, constituyen los ejes del bosque en galería que se disfruta durante buena parte del recorrido.

                                                   Foto tomada de la red

A la hora del almorzar se produjo la anécdota de la jornada, ya que cuando nos disponíamos a engullir nuestro querido bocata, llegó un señor que sin demasiadas contemplaciones nos dijo que aquel terreno tenía dueño y que su dueño no permite el terrible daño que le producía nuestra presencia. Consecuencia de la aglomeración de turismo rural: ya no puede uno detenerse donde le plazca, hay dueños que muerden. El caso se estudiaría más adelante por si hubiera lugar a alguna denuncia.

                                                          Foto tomada de la red
La piscifactoria y el nacimiento del río nos relajan: de la base de la montaña brota cristalina el agua; enseguida se aprovecha para criar truchas y no muy lejos, lo que antes fuese un molino de agua, ha sido restaurado y adaptado para poder aprovecharlo con fines culturales y educativos.
El pinsapo y el buitre leonado resultan emblemáticos y salen a saludarnos para que nunca nos olvidemos de estas excursiones.

jueves, 15 de junio de 2017

De nuevo Úbeda


Y es que este Encuentro me produjo sensaciones tan agradables, que no me resisto a volver a él.

De Vicente Jiménez, este video como muestra de alguna de las actividades realizadas.
De mis compañeras de Huelva
De la propia Isabel Rezmo
Y este otro
De Inma J. Ferrero
Con ganas de que la saga continúe y llegue el V Encuentro.

jueves, 8 de junio de 2017

Encuentro en Úbeda


Durante los días 2, 3 y 4 de Junio ha tenido lugar en Úbeda el IV Encuentro Internacional de Poesía, al cual he tenido el honor de asistir y por tanto de disfrutar. De la mano de las dos coordinadoras Isabel Rezmo e Inma J. Ferrero hemos ido pasando de una actividad a otra mientras la ciudad nos ofrecía todos sus encantos. El Encuentro ha propiciado que nos conozcamos personas interesadas en el mundo de la poesía y durante tres días nuestras voces han servido para que la literatura nos hermanase un poco más.


El viernes nos tenían preparado un recibimiento muy emotivo porque en muchos casos significaba el encuentro de compañeros de la palabra que hacía tiempo que no se veían o era la primera vez que lo hacían. En el espacio Sinagoga del Agua nos adentramos en una especie de laberinto de pequeños rincones donde el silencio tan solo era interrumpido por la fuerza de los versos que cada cual recitaba. Un ambiente muy acogedor para abrir boca. La noche sirvió para que en amenas charlas nos contásemos cómo nos ha ido o cómo nos va en este intrincado mundo de la escritura.



En la mañana del sábado nos dedicamos, además de recitar , a colocar poemas volanderos por un par de plazas, con temperatura y ambiente de lo más agradable. Luego nos trasladamos al Palacio de Don Luis de la Cueva donde asistimos y participamos de la conferencia de Paco Escudero sobre Miguel Hernández. Todo un lujo.
A la hora de la comida cada cual se unió al grupo de su interés para continuar hablando y debatiendo en algunos casos sobre los temas que más nos preocupan, así como de repasar el anecdotario que nunca ha de faltar en estos casos.


Por la tarde participamos todos en el mismo Palacio en un nuevo recital, en este caso amenizado con música, que siempre viene muy bien para cuando está la poesía de por medio.
 
 
 
 
El domingo por la mañana nos encontramos en el Centro de Interpretación del Aceite  donde nos explicaron todo el funcionamiento del proceso productivo de este manjar culinario, recitamos y colocamos nuestros poemas volanderos en un patio para que los visitantes tuviesen la oportunidad de leer aquello que se escribe en la actualidad. Tuvimos una pequeña despedida de conclusiones hasta que cada cual se fue marchando hasta su lugar de origen.


Era la primera vez que asistía a un evento de estas características y la verdad es que la impresión no puede ser más positiva. Gracias Isabel, gracias Inma y adelante con el V Encuentro.
        Todas las fotografías han sido realizadas por personas miembros del Encuentro.

jueves, 1 de junio de 2017

Coro Millikin University


Como me gusta compartir con la gente que pasa por este espacio aquello que considero de interés, dentro del ámbito cultural en el que me muevo, me parece oportuno hacer referencia al Coro Millikin University, al que tuve el placer de conocer hace poco.
Presentado en Sevilla en la iglesia de la Anunciación ha sido toda una sorpresa su actuación puesto que, al margen de sus magníficas voces, presentan una escenificación que lo hacen muy atractivo. El espectáculo ofrecido en la tarde de ayer fue de los que no se olvidan fácilmente, le guste a uno más o menos las interpretaciones corales, daba la impresión de estar detrás de ellos una orquesta cuando en realidad eran solo voces. La juventud que emanaba de sus caras la transmitían a los concurrentes haciendo ver que hay futuro en esto de la música, que la música que enamora nunca muere. Un fuerte aplauso para la gente de este calibre que nos hacen ver que, a pesar de los pesares, merece la pena contemplar la vida que nos rodea.